viernes, 8 de julio de 2016

¿Qué busca un hombre en su matrimonio?

Por: Fernando González Rocha y Paty Zambrano

La mayoría de las veces cuando se habla de matrimonio, es la mujer la más interesada en hablar y compartir del tema, pocas veces escuchamos al hombre y sus opiniones porque evitan externar sus incertidumbres por temor a ser mal interpretados, así es que mejor optan por el silencio.

Así es que en este espacio podemos hablar de manera genérica sin ofensas directas para ninguna esposa en particular.

¿Te interesaría saber qué opina tu esposo acerca de esto?

Ellos toman la palabra:

Lo que yo busco en mi matrimonio es sentirme apreciado y valorado, que cuando yo llegue sea bienvenido con alegría, que le dé gusto recibirme a mi regreso a casa. Pero a diferencia de esto muchas veces me encuentro con el resumen de todo lo que está mal, los hijos mal portados, el grifo goteando, el recibo de la electricidad que hay que pagar, hasta el reclamo por la hora de llegada. La verdad muchas veces me siento un intruso en mi propio hogar, no pongas los pies ahí, no comas allá, no ensucies ni desacomodes… me siento una chequera que aporta el dinero solamente. Busco un gracias por estar aquí, un gracias por lo que hago.

Busco sentirme escuchado, que mis opiniones son importantes y tomadas en cuenta, me siento mal, aunque no lo diga, cuando ella me dice “tú no sabes de decoración, educación de hijos, cocina, etc” pero si yo también vivo en esta casa, como aquí y también son mis hijos. Quiero que se me dé el lugar como padre de esta familia.

Busco una compañera que sepa defenderme cuando yo no estoy, que apueste por mí frente al mundo, que se ponga de mi lado, que me crea cuando alguien cuenta algún chisme que me involucra. Quiero poder contarle todo sin que ella le de vuelta y termine yo siempre siendo el culpable. Sí, porque a veces me hace el “pleito ranchero” porque no tiene nada más que decir o no sabe pedir perdón. Quiero a alguien que me ayude a crecer como ser humano y que crezca conmigo.

Quiero sentirme deseado aún a pesar de los años y los kilos, que ella se sienta feliz de despertar junto a mí, que me desea y de vez en cuando planea alguna manera espontánea de decírmelo. Que disfruta la intimidad conmigo, que la hago feliz y sigo siendo su mejor regalo.

Quiero sentirme el protector, que ella deje que yo me haga cargo de mimarla y consentirla, que me dé oportunidad de cubrir sus necesidades. Que me diga lo que necesita, no tengo la capacidad de leer el pensamiento ni adivinar lo que desea. Que ella esté segura que tengo la mejor de las intenciones en nuestro matrimonio, no quiero sentir que siempre la riego con ella. Quiero poder mostrarme vulnerable sin ser juzgado, sino amado a pesar de esto, tener este espacio seguro donde sentirnos a salvo ella y yo. Quiero sentir que somos un equipo, que jugamos hacia el mismo lado, y que vamos bien en nuestro marcador.


Sé que no soy ningún santo pero deseé casarme para encontrar un refugio donde recargar baterías para enfrentar al mundo de por sí tan competitivo y destructor. Un lugar donde pueda encontrar la mejor versión de mí mismo, ese lugar donde me ven con los mejores ojos, donde me siento comprendido, amado, bien correspondido. Donde pueda ser el héroe para alguien. ¡Quiero que me deje amarla y que me ame!




Fernando González Rocha y Patricia Zambrano Sánchez
Coaches de Pareja y de Vida
patyzambrano@hotmail.com